
Todo partió de una mentira, un juego, un invento para ocultar una pena, que mas que pena resulto ser un capricho, pero de eso nació una vergüenza. Aún así quizo ocultarlo todo.
Su refugio fue el chocolate y las sonrisas , algo cruelmente dulce.
Y el...el pasó a ser su víctima, al cabo era lo más próximo para su disimulo, el un tanto inocente y otro tanto mal intencionado logró caer en los juegos de ella, el un poco sospechaba de todo pero decidió seguir jugando y así fue como ambos dejandose guiar por engaños y caprichos y porque no un tanto de ocio, cayeron de a poco y profundamente, pasando a ser esclavos de sus propios desenfrenos, sometiendose cada uno a la vida del otro. Volviéndose adictos, necesitandose, enfrentándose a a algo nuevo. Sin quererlo y sin pensarlo ambos llegaron a un lugar lejano y con muchas dificultades. Lo que se sentía se distorsionaba, el viento cambió sus aires y todo lo demás paso a ser un estorbo, el despertó de un eterno sueño y debía escapar a lo que siempre estuvo atado, ella en tanto se iniciaba en nuevos andares.
Las cosas fluían delicada y descontroladamente, ninguno lo aceptaba a pesar de quererlo, el juego perdía el control, eran esclavos cada uno del otro, eran droga, eran adicción y quien sabe, sino eran también su propia perdición...
Su refugio fue el chocolate y las sonrisas , algo cruelmente dulce.
Y el...el pasó a ser su víctima, al cabo era lo más próximo para su disimulo, el un tanto inocente y otro tanto mal intencionado logró caer en los juegos de ella, el un poco sospechaba de todo pero decidió seguir jugando y así fue como ambos dejandose guiar por engaños y caprichos y porque no un tanto de ocio, cayeron de a poco y profundamente, pasando a ser esclavos de sus propios desenfrenos, sometiendose cada uno a la vida del otro. Volviéndose adictos, necesitandose, enfrentándose a a algo nuevo. Sin quererlo y sin pensarlo ambos llegaron a un lugar lejano y con muchas dificultades. Lo que se sentía se distorsionaba, el viento cambió sus aires y todo lo demás paso a ser un estorbo, el despertó de un eterno sueño y debía escapar a lo que siempre estuvo atado, ella en tanto se iniciaba en nuevos andares.
Las cosas fluían delicada y descontroladamente, ninguno lo aceptaba a pesar de quererlo, el juego perdía el control, eran esclavos cada uno del otro, eran droga, eran adicción y quien sabe, sino eran también su propia perdición...


